Lección 2 de Infantes - Año A - Vivos en Jesús
VIDA EN EL JARDÍN DE DIOS
«¡Dios miró todo lo que había hecho, y vio que era muy bueno!» (Génesis 1:31).
«Amor» - Mostramos amor al tratar a otros con bondad y cuidarlos. Quienes dan amor hacen felices a los demás. ¿Quién es amor en esta historia?
La lección de esta semana se basa en Génesis 1:25-31; 2:7-9, 15-24 y en Patriarcas y profetas, cap. 2, pp. 23-26.
¡Buenos días, viernes!
Habían pasado cinco días completos desde que Dios empezó a crear el nuevo mundo. Ya era el sexto día. El sol brillaba sobre los coloridos jardines, y los pájaros revoloteaban entre los árboles, entonando alegres cantos. ¡Qué mundo tan hermoso!
Dios podía ver que todo era bueno, pero aún no había terminado. ¿Qué hizo Dios a continuación? Lean Génesis 1:24, 25 para descubrirlo. ¡Dios habló y sucedió! ¡Así de sencillo! Cuando Dios habló con su poderosa voz, creó todo tipo de animales. Algunos animales tenían una piel suave y sedosa; otros tenían una piel dura y áspera. Unos tenían orejas enormes; y otros, pequeñas colas.
De cada especie animal, Dios creó un macho y una hembra (niño y niña): dos perros que ladraban, dos elefantes enormes, dos caballos que galopaban, dos leopardos veloces, dos vacas que mugían... Entonces Dios les ordenó: «Sean fructíferos y multiplíquense» (Génesis 1:22). Dios quería que todas las parejas de animales tuvieran hermosas crías, y que sus familias crecieran. Sí, Dios pensó en todo.
¿Qué le pareció a Dios todo lo que había hecho? Lean Génesis 1:25 para descubrirlo. Dios creó todo bueno porque él es bueno. Dios es amor; es amable y generoso. Y por fin había llegado la hora de hacer la creación más emocionante de todas.
Me pregunto:
- ¿Qué animal que nunca has visto te gustaría ver algún día?
- ¿Qué te gustaría decirle a Dios sobre los animales que él creó?
Idea para orar: Den gracias a Dios por ser tan poderoso y creativo, y por haber creado todos los animales de nuestro mundo.
Actividad: Esta semana, aprendan sobre algunos animales de los que quizá no hayan oído hablar antes (como por ejemplo el dugongo, el aye-aye, el pulpo Dumbo o el gerenuc).
La mejor creación de todas
Los leones rugían, las abejas zumbaban, los caballos relinchaban, los corderos balaban... Dios debe de haber sonreído el sexto día al contemplar los animales ruidosos y juguetones que acababa de crear. Todos eran muy distintos: tenían diferentes colores, diferentes tamaños, incluso vivían en lugares diferentes. Algunos se columpiaban en lo alto de los árboles, mientras que otros hacían sus madrigueras bajo la tierra. Unos se escondían y otros retozaban abiertamente en las praderas.
Sí, Dios estaba contento con todo lo que había hecho. Y ahora era el momento de hacer la mejor creación de todas. Todo el cielo vio cómo Dios se inclinaba y agarraba «polvo de la tierra» (Génesis 2:7). Con sus manos fuertes y llenas de amor, comenzó a dar forma al polvo de la tierra. Formó dos piernas con dos pies; formó un pecho, dos brazos y diez dedos; formó una cabeza, a la que le puso dos orejas, una nariz, dos ojos y una boca.
Dios estaba haciendo un... ¿Un qué? Lean la primera parte de Génesis 2:7 para descubrirlo. ¡Allí estaba el primer ser humano de la historia! El hombre que Dios creó era perfecto. ¡Había sido creado por las mismas manos de Dios! Cuando Dios te creó a ti, también te creó con un cuidado especial. No hay otra persona en el mundo igual a ti. ¡Cuán grande es el amor de Dios!
Me pregunto:
- ¿Por qué crees que Dios dio forma a la primera persona con sus propias manos en lugar de simplemente hablar, como hizo al crear a los animales?
- ¿Crees que tú podrías formar a una persona del polvo de la tierra con tus manos? Podemos dar gracias a Dios porque nada es imposible para él.
Idea para orar: Agradece a Dios por haberte creado a ti y a tu familia.
Actividad: Hagan una persona con arcilla, barro o nieve. Hacer una persona no es fácil. Dios fue muy creativo y muy inteligente cuando creó a Adán.
Hola, Adán
El polvo de la tierra con forma de hombre yacía en el suelo, justo donde Dios lo había formado. Posiblemente había animales cerca, observando. ¿Y qué hizo Dios a continuación? Lean Génesis 2:7 para descubrirlo. Dios se inclinó y sopló en la nariz del hombre. De repente, la vida entró en él. El hombre, que antes no era más que una figura en el suelo, comenzó ahora a respirar y a moverse.
Sus ojos se abrieron, y pudo ver el rostro amable y hermoso de Dios. Dios le puso nombre a este hombre. ¿Sabes qué nombre le puso? «Adán». Esta palabra significa «tierra» y también «ser humano». Adán era muy, muy alto, ¡tan alto como si dos hombres de hoy se pararan uno encima del otro! Adán era también fuerte, apuesto, y muy inteligente. Dios lo creó a su semejanza. También lo vistió con ropa especial. Era una ropa hecha de luz, como la que llevaban los ángeles.
La Biblia dice que Dios ya te conocía desde antes de nacer. Dice así: «Te conocía aun antes de haberte formado en el vientre de tu madre; antes de que nacieras» (Jeremías 1:5). Dios conoce a todas las personas de todo el mundo. Conoce a cada niño, a cada mamá y a cada papá, y a todos los abuelos. Los conocía incluso antes de nacer.
La Biblia nos dice que Dios lo creó todo en el principio, lo cual nos muestra lo maravilloso que él es. Dios es amor.
Dato curioso: ¿Sabías que tienes exactamente 24 costillas? Si no eres muy cosquilloso, quizá podrías intentar contarlas.
Me pregunto: ¿Cómo crees que será ver a Dios cara a cara por primera vez?
Idea para orar: Agradezcan a Dios porque nos ama y nos conoce por nuestro nombre.
Actividad: Canten «Dios bueno es», u otro de sus cantos favoritos sobre cuánto amamos a Jesús.
Un hogar que era un jardín
¡Qué especial fue el primer día de Adán en nuestra tierra! Escuchó el canto de diferentes pájaros, vio jugar a los animales, olió las hermosas flores, probó frutas deliciosas... Todo era perfecto. Y Dios lo había hecho todo. El corazón de Adán se llenó de amor hacia Dios.
Dios tenía un regalo especial para Adán: un hermoso hogar. «Dios el Señor plantó un jardín en la región de Edén» (Génesis 2:8, DHH). Ese jardín era un lugar especial para Adán, para que viviera en él. Estaba lleno de campos, bosques y flores. Un río lo cruzaba, regando las plantas. Adán se sentía feliz cuidando su nuevo hogar.
Dios le dio a Adán todo lo que necesitaba para mantenerse sano: alimentos nutritivos, un hermoso hogar en la naturaleza y la posibilidad de hacer ejercicio mientras cuidaba el jardín. Y es que Dios quiere que mantengamos nuestro cuerpo sano.
Dios fue todo amor con Adán. Qué tiempo tan maravilloso pasaron caminando juntos por el jardín, riendo, conversando y observando todo lo hermoso que Dios había hecho. Entonces, Dios le dijo a Adán que tenía algo muy especial para él. ¿De qué se trataba? Lean Génesis 2:19 para descubrirlo.
¡Qué trabajo tan divertido! Imagina a Adán señalando a los diferentes animales y diciendo sus nombres: «pingüino», «caballo», «delfín», «koala», «loro», «leopardo», «araña», «perezoso»... La Biblia dice que «como el hombre llamó a cada ser viviente, ese fue su nombre» (Génesis 2:19, NBLA).
Me pregunto: ¿Cómo puedes mostrar que estás feliz de ayudar en las tareas de casa?
Idea para orar: Pídele a Jesús que te ayude a obedecer a tu papá y a tu mamá cuando te pidan que hagas algo en casa.
Actividad: ¿Cuán rápido puedes acertar los nombres de estos animales?
- Tengo un pelo muy suave y doy pequeños saltitos. Tengo la nariz muy larga y unas orejas enormes.
- Tengo el cuello más largo de todos los animales.
- Ronroneo.
- Salto mucho, y doy patadas.
¿Falta algo?
Adán se lo pasó en grande acariciando y poniendo nombre a todos los animales, pero después de un rato se dio cuenta de algo. ¿De qué se dio cuenta Adán? Lean Génesis 2:20 para descubrirlo. Adán vio que había un pingüino macho y otro hembra (niño y niña); un elefante macho y otro hembra; un koala macho y otro hembra... ¡Todos los animales tenían pareja, pero él no tenía ninguna!
¿Dónde encontraría Adán a otra persona a la que amar, con quien hablar y reír? Pero Dios ya sabía lo que necesitaba Adán. Sabía que la creación no estaba terminada sin ese alguien especial para el hombre. Y dijo: «No es bueno que el hombre esté solo. Haré una ayuda ideal para él» (Génesis 2:18). Dios iba a darle a Adán una compañera especial.
«Entonces el Señor Dios hizo que el hombre cayera en un profundo sueño» (Génesis 2:21). Y después, hizo algo muy inusual. ¿Sabes dónde están las costillas? ¿Puedes palparlas? Mientras Adán dormía, Dios le sacó una costilla y la usó para crear algo hermoso. ¿Qué creó Dios de la costilla de Adán? Lean Génesis 2:22 para descubrirlo.
Los párpados de Adán se abrieron como platos. «¿Quién es esta persona?», pensó. Se le llenó el corazón de gozo. «Oh, ella es mi pareja», se dio cuenta Adán. Y la amó. Adán la llamó «mujer» porque era como él. Más adelante la llamó Eva, «porque ella sería la madre de todos los que viven» (Génesis 3:20). Dios hizo a Eva del costado de Adán para que pudiera estar a su lado como su compañera y su amiga.
Me pregunto: ¿Quién es tu amigo especial? ¿Qué cosas les gusta hacer juntos?
Idea para orar: Digan el versículo para memorizar. Agradezcan a Dios por crear a la familia y los amigos.
Actividad: Piensa en alguien a quien puedas contarle esta historia con tus propias palabras. Explícale en qué se puede ver que Dios es amor.
La primera boda
Dios había creado un mundo nuevo y hermoso, lleno de plantas, pájaros, animales, ricos olores y deliciosa comida. Y lo mejor de todo era que ¡Dios mismo estaba allí! Adán y Eva no podían ser más felices. Ese mismo día, allí en el jardín, Dios celebró la primera boda: la de Adán y Eva. Situados uno al lado del otro, Dios, su Creador y amigo, los casó.
Se amaban de una forma pura, y eran muy, muy felices. ¿Qué nos enseña Dios sobre el matrimonio? Lean Génesis 2:24 para descubrirlo. El resto de aquel viernes debió de parecerles el mejor día de su vida a Adán y a Eva. Tenían mucho que explorar y aprender... Había frambuesas para comer, rosas para oler y tigres para corretear.
Cuando el sol se puso al final del sexto día, Adán y Eva estaban maravillados. El cielo se tiñó de naranja, rosa y morado. ¡Qué hermoso era el mundo que Dios había creado! Pronto empezaron a brillar las estrellas en la oscuridad. Adán y Eva estaban llenos de agradecimiento a Dios por su gran amor. Todo era perfecto. Todo era paz. Toda la creación entonaba un canto de agradecimiento a Dios (Job 38:7).
Dios también estaba muy feliz: su obra estaba terminada. «Entonces Dios miró todo lo que había hecho, ¡y vio que era muy bueno!» (Génesis 1:31).
Me pregunto:
- ¿Has estado alguna vez en una boda? ¿Qué te pareció?
- ¿Por qué crees que Dios, en el sexto día, dijo que su creación era muy buena?
Idea para orar: Jueguen a buscar por toda la casa objetos que les recuerden lo mucho que Dios los ama, y todo lo que les ha dado. Alaben a Dios por su gran amor.
Actividad: Salgan a la naturaleza a recibir el sábado en familia. Contemplen la puesta de sol, canten y den las gracias a Dios por las maravillas de la naturaleza y por las muestras de amor que les ha dado durante la semana.
Diario familiar: Digan en voz alta el versículo para memorizar. Cada miembro de la familia pensará en un momento de esta semana en el que Dios le haya mostrado su amor, o en el que alguien de la familia haya demostrado amor. Escriban estos ejemplos en su diario familiar. Luego den gracias a Dios por su amor.
Para los padres: «Las cosas de la naturaleza son los ministros silenciosos de Dios [...] que nos enseñan verdades espirituales. Nos hablan del amor de Dios y declaran [su] sabiduría» (Elena G. de White, El hogar cristiano, cap. 21, p. 121).
Nuestro creativo y generoso Dios
(Padres: Utilicen la siguiente guía para pasar tiempo con su hijo al aire libre, contemplando las maravillas de la naturaleza que Dios creó).
ESCUCHA. Cierra los ojos y papá o mamá te llevarán al medio del patio de tu casa o de un parque cercano. Luego siéntate en silencio. ¿Qué sonidos oyes? ¿Quizá el susurro de los árboles o el canto de los pájaros?
MIRA HACIA ARRIBA. Ahora abre los ojos. Túmbate y mira al cielo. ¿Qué ves? ¿Ves nubes? ¿Tienen formas? ¿A qué se parecen? ¿Ves pajaritos? Cuéntalos. Cuando veas dos del mismo tipo, piensa en cuánto ama Dios a los animales y a las personas, que hizo que podamos compartir el mismo espacio juntos.
MIRA HACIA ABAJO. Ahora ponte boca abajo. Mira bien de cerca la hierba, y puede que seas capaz de descubrir un mundo desconocido. ¿Qué ves? ¿Ves algún insecto? ¿Quizá una colonia de hormigas? Observa cómo se mueven los insectos por la hierba.
MIRA A TU ALREDEDOR. Den un paseo. Mira todo lo que Dios ha hecho para ti. Toda la creación nos habla de Dios y de su amor por nosotros. Él sabía que a muchos niños les gustaría recoger del suelo hojas de distintos colores o piedras de formas diferentes. Sabía que a otros niños les gustaría atrapar insectos interesantes. Dios sabía que, a otros, les gustaría treparse a los árboles, y que a muchos les encantaría explorar. Pensó en TI cuando creó todas las cosas maravillosas que ves. Cada vez que salgas afuera, o cada vez que veas imágenes de la naturaleza, recuerda que Dios creó la tierra como un regalo para ti y para todos. ¡Qué creativo y amoroso es Dios!
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Dios les bendiga!!!









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