Lección 05: En el hogar de Nazaret
Unidad I. El nacimiento de Jesús
Lectura bíblica: Lucas 2:39-52
Texto para memorizar: Jesús siguió creciendo en sabiduría y estatura, y cada vez más gozaba del favor de Dios y de toda la gente. Lucas 2:52 nvi
Objetivo: Que los niños aprendan cómo era Jesús de niño, y que deseen ser obedientes y respetuosos como Él.
Samuel y José eran
hermanos, hijos de un carpintero. Desde pequeños habían aprendido a usar
martillo y clavos. José soñaba con ser carpintero como su papá.
Un día pasó algo muy triste. José desobedeció a su papá y se subió a jugar
sobre un montón de madera que estaba en el patio. Samuel le advirtió que no
jugara allí, porque su papá lo había prohibido por ser peligroso. Pero José no
quiso oír a su hermano. La madera estaba mal amontonada y cuando José saltó
encima del montón, la madera se movió, y el niño cayó de golpe al suelo.
Esa caída arruinó los sueños de José. Al caer, se rompió el brazo derecho. Los médicos no lo pudieron curar, así que nunca más pudo usar martillo y clavos. ¡Toda la vida sufrió por su desobediencia!
En la carpintería
Ahora visitaremos otra carpintería. Queda muy lejos de aquí, en la ciudad de Nazaret. Allí encontramos a otro José (el papá de Jesús) muy ocupado haciendo muebles. Un simpático jovencito lo ayuda. Cantan una hermosa melodía mientras trabajan.
La carpintería queda junto a una sencilla casa de adobe, de uno solo cuarto. Encima del techo crecen yerbas. La puerta está abierta, como invitándonos a entrar.
En el patio juegan varios muchachos y un par de niñas. María, la mamá, está preparando el pan. Pronto lo va a coser sobre el fuego que está ardiendo en el centro de la casa, sobre el piso.
En casa de José y María
Ah, sí, hemos llegado de visita al hogar de Jesús. La casa es sencilla, no un palacio lujoso; pero es un hogar donde reina la felicidad.
Los primeros años de su vida Jesús los pasó en casa, aprendiendo muchas cosas
de su madre. Ella le enseñó a enrollar su colchón y guardarlo en el cofre de
la ropa de cama. Eso lo hacían cada mañana. A la hora de dormir los colchones
se colocaban sobre una plataforma donde todos dormían juntos.
Seguramente José y María enseñaban a sus hijos la Palabra de Dios. Eso debe
ser lo que más interesaba a Jesús.
Jesús ayuda a su madre
Según la costumbre, Jesús acompañaba a su madre al pozo para traer agua, y le ayudaba a hacer los panes. También tenía que cuidar a sus hermanitos. ¿Creen que tenían pollitos y que Jesús le ayudaba a darles de comer?
Desde sus cinco o seis años de edad Jesús estuvo con José. Como José estaba ocupado en su trabajo, mandó a Jesús a la escuela. La escuela quedaba en la sinagoga, que era la «iglesia» del pueblo.
La escuela en la sinagoga
En la sinagoga los muchachos aprendían la Ley de Dios. Solamente los varones asistían; las niñas no podían ir a la escuela.
Los niños se sentaban en un semicírculo en el piso, con las piernas cruzadas, y escuchaban las enseñanzas del rabí (maestro). ¿Qué tenían que aprender? Aprendían de memoria los libros que escribió Moisés: Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio. ¡Trabajo duro para los muchachos!
Jesús con los maestros de la Ley
Cuando Jesús cumplió doce años acompañó a sus padres a la fiesta de la Pascua en Jerusalén. Ese fue un gran día para él. No se preocupó en jugar con sus amigos; fue directamente al templo a conversar con los maestros y doctores de la Ley. Tan interesado estaba en las cosas de Dios que olvidó todo lo demás.
«Debo estar en la casa de mi Padre»
Jesús pasó toda la fiesta de la Pascua en el templo. Sus padres lo buscaron desesperados. Cuando lo encontraron, Jesús se sorprendió, y les dijo: «¿No sabían que debo estar en la casa de mi Padre?»
José y María no entendieron esto. ¿No recordaban ellos que Jesús era el Hijo de Dios?
Jesús fue un niño diferente. Él sabía que no era como otros niños. Él era el Hijo de Dios. Había venido al mundo para hacer un trabajo muy especial. Sus hermanos: Jacobo, José, Simón, y Judas, muchas veces no lo entendieron (Mateo 13:55-56).
Podemos estar seguros de que Jesús siempre fue obediente. Respetaba a José y a su madre. No engañaba, no mentía, no robaba... hizo sólo lo bueno.
Jesús es la única persona que nunca ha pecado.
Aplicación
¿Qué podemos aprender del niño Jesús? Veamos qué dice nuestro texto para memorizar.
- JESÚS CRECÍA EN SABIDURÍA: cada día aprendía algo nuevo; cumplía con todos sus deberes.
- JESÚS CRECÍA EN ESTATURA: así como tú creces un poco más cada año, Jesús también crecía.
- JESÚS CADA VEZ MÁS GOZABA DEL FAVOR DE DIOS Y DE LA GENTE: Jesús era bueno. Él aprendía a ser respetuoso, saludaba con cortesía, ayudaba a los ancianos, trataba con cariño a los niños, y no peleaba con sus amigos.
Jesús era el muchacho más bueno y amable que ha vivido sobre esta tierra. Él se portó bien, para enseñarnos cómo debemos portarnos nosotros.
¿Quieres saber un secreto? Jesús quiere que tú seas como Él. Si se lo pides, te ayudará. ¡Qué lindo sería si pudieras sorprender a tus padres y hermanos portándote excelente! ¿Quieres hacerlo?
Materiales:
- Lección 01 La vida de Jesús
- Ayudas visuales: B/N | Color | Grande
- Hojita para pintar
- Perlita | Lámina
- Actividades: Colorear | Cualidades | Respuestas
- MULTIMEDIA: PPT | PDF
- RVR1960 Lección
Fuente: HermanaMargarita.com
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Dios les bendiga!!!
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