Lección 4 de Principiantes - Año A Trimestre 2
CUATRO BUENOS AMIGOS
Puedo ayudar a mis amigos a estar cerca de Jesús.
«Dios [...] cuida de ustedes» (1 Pedro 5:7).
Esta lección se basa en Mateo 9:1-8; Marcos 2:1-12; Lucas 5:17-26; y El Deseado de todas las gentes, cap. 27, pp. 232-237.
Versículo semanal optativo para memorizar: «Los que aman a Dios deben amar también a sus hermanos» (1 Juan 4:21).
¡La casita estaba muy llena! No había suficiente lugar. ¡Ni siquiera cabía un ratoncito! Las mamás y los papás se apiñaban (arrimarse). Los abuelos y las abuelas se apretujaban (acercar al niño). Jóvenes, viejos, bajitos, altos; todos se apiñaban para estar cerca de Jesús. Los niños se asomaban por las ventanas para ver y oír a Jesús. La gente esperaba afuera de la casita para ver a Jesús también.
Cuatro amigos llevaron a un hombre acostado en una camilla hasta la casita. Las piernas del hombre ya no andaban. No podía moverlas para caminar ni correr. Sus cuatro amigos querían llevarlo a Jesús. Sabían que Jesús podía hacer que sus piernas volvieran a andar. ¡Si pudieran llegar hasta Jesús! Pero había mucha gente en la casita. ¿Qué podían hacer?
Los cuatro amigos intentaron meter al hombre por la puerta principal de la casita, pero había demasiada gente. No podían ayudarlo a pasar por la ventana, ¡era muy pequeña! ¿Cómo podrían llevar a su amigo hasta Jesús? Los cuatro amigos cuidaban al hombre en la camilla. Eran amigos amables y serviciales. Buscarían otra forma de llegar a Jesús.
Los cuatro amigos miraron para un lado y para el otro (mano en la frente, buscando). ¡Ah, había una forma! Por el techo, en la parte de arriba de la casa. Con mucho cuidado subieron un escalón... dos escalones... Llevaron a su amigo hasta la parte superior de la casita. Rasparon la paja y el barro para hacer un agujero en el techo. El hombre acostado en la camilla les sonrió a sus cuatro amigos. ¡Iba a ver a Jesús!
Bajando, bajando por el techo llegó el hombre en su camilla. Los amigos lo bajaron con cuidado hasta Jesús. Los que estaban adentro de la casita miraban muy sorprendidos.
Jesús le sonrió al hombre. Jesús sabía que el hombre buscaba el perdón por las cosas malas que había hecho. Jesús le dijo: «Joven, tus pecados son perdonados [...] ¡Ponte de pie, toma tu camilla y vete a tu casa!» (Lucas 5:20-24). Las piernas del hombre se movieron. ¡Tomó la camilla y empezó a andar! Durante todo el camino dio gracias a Dios por el perdón y por volver a caminar y correr. Alabó a Dios por sus buenos amigos.
Gracias, Jesús, por mis amigos, ¡y por ser mi mejor Amigo! Quiero llevar a mis amigos a ti.
(Digan juntos:) Por favor, ayúdame a ser un buen amigo también.
| 📖 | S1 | S2 | S3 | S4 | S5 | S6 |
| S7 | S8 | S9 | S10 | S11 | S12 | S13 |
📣 COMPARTE ESTE RECURSO
¿Te fue útil este material? Compártelo con tu grupos de WhatsApp de la Iglesia, JA, Escuela Sabática, padres u otros.
WhatsApp | Facebook | Telegram
✨ APOYA ESTE BLOG
Si este recurso ha sido de bendición para ti, considera apoyarnos:
- 💝 Donaciones por PayPal
- 🙏 Oremos juntos para seguir compartiendo Recursos de Esperanza.
Dios los bendiga!!!




Post A Comment:
0 comments:
Escribe tu comentario.