Juveniles | Lección 11: Corazones ardientes | 4to Trimestre 2021 | Año C
Lección 11 de Juveniles
CORAZONES ARDIENTES
Al pensar en los dos viajeros en el camino a Emaús y su desilusión y consternación, podemos preguntarnos: ¿No podían ver la verdad delante de sus ojos? Pero puede que la humanidad esté más ciega hoy que los transeúntes de este antiguo camino.
Lucas 24: 13-34.
El Deseado de todas las gentes (El Libertador), capítulo 83.
«Luego, estando con ellos a la mesa, tomó el pan, lo bendijo, lo partió y se los dio. Entonces se les abrieron los ojos y lo reconocieron, pero él desapareció. Se decían el uno al otro: “¿No ardía nuestro corazón mientras conversaba con nosotros en el camino y nos explicaba las Escrituras?”» (Lucas 24: 30-32).
Más que luz
«Cristo no impone nunca su compañía a nadie. Se interesa en aquellos que lo necesitan. Gustosamente entrará en el hogar más humilde y alegrará el corazón más sencillo. Pero si los hombres son demasiado indiferentes para pensar en el Huésped celestial o pedirle que more con ellos, pasa de largo. Así muchos sufren grave pérdida. No conocen a Cristo más de lo que lo conocieron los discípulos mientras andaban con él en el camino» (El Deseado de todas las gentes, p. 740).
¿Qué opinas?
A los discípulos, que habían sido testigos de Cristo, se les hacía más fácil creer y ser fieles que a los seguidores actuales de Jesús. ¿Estás de acuerdo o en desacuerdo con la afirmación anterior? Explica tu respuesta.
¿Qué cosa es más útil: una experiencia de primera mano, o tener la Biblia y toda la historia para dar testimonio a favor de Cristo? ¿Piensas que si hubieras podido estar allí y ver a Jesús, tu fe en él habría sido más firme?
¿Lo sabías?
Una de las ironías más grandes tal vez se esconde en la palabra que utilizaron los discípulos para referirse a su compañero de viaje. La palabra paroikeis, que por lo general es traducida como «visitante» quiere decir «habitar en cierto lugar como extranjero». Otra manera de decirlo podría ser: «¿Es posible que seas el único que no tiene idea de lo que está sucediendo aquí?». Sin embargo, sabemos que en realidad, —según puedes leer en el relato de esta semana—, Jesús estaba más en casa que esos dos discípulos en lo que respecta a su comprensión.
Identifícate con la Historia
«Aquel mismo día dos de ellos se dirigían a un pueblo llamado Emaús, a unos once kilómetros de Jerusalén. Iban conversando sobre todo lo que había acontecido. Sucedió que, mientras hablaban y discutían, Jesús mismo se acercó y comenzó a caminar con ellos; pero no lo reconocieron, pues sus ojos estaban velados. “¿Qué vienen discutiendo por el camino?”, les preguntó. Se detuvieron, cabizbajos; y uno de ellos, llamado Cleofas, le dijo: “¿Eres tú el único peregrino en Jerusalén que no se ha enterado de todo lo que ha pasado recientemente?” “¿Qué es lo que ha pasado?”, les preguntó. “Lo de Jesús de Nazaret. Era un profeta, poderoso en obras y en palabras delante de Dios y de todo el pueblo. Los jefes de los sacerdotes y nuestros gobernantes lo entregaron para ser condenado a muerte, y lo crucificaron; pero nosotros abrigábamos la esperanza de que era él quien redimiría a Israel. Es más, ya hace tres días que sucedió todo esto. También algunas mujeres de nuestro grupo nos dejaron asombrados. Esta mañana, muy temprano, fueron al sepulcro pero no hallaron su cuerpo. Cuando volvieron, nos contaron que se les habían aparecido unos ángeles quienes les dijeron que él está vivo. Algunos de nuestros compañeros fueron después al sepulcro y lo encontraron tal como habían dicho las mujeres, pero a él no lo vieron”.
“¡Qué torpes son ustedes —les dijo—, y qué tardos de corazón para creer todo lo que han dicho los profetas! ¿Acaso no tenía que sufrir el Cristo estas cosas antes de entrar en su gloria?” Entonces, comenzando por Moisés y por todos los profetas, les explicó lo que se refería a él en todas las Escrituras. Al acercarse al pueblo a donde se dirigían, Jesús hizo como que iba más lejos. Pero ellos insistieron: “Quédate con nosotros, que está atardeciendo; ya es casi de noche”. Así que entró para quedarse con ellos. Luego, estando con ellos a la mesa, tomó el pan, lo bendijo, lo partió y se los dio. Entonces se les abrieron los ojos y lo reconocieron, pero él desapareció. Se decían el uno al otro: “¿No ardía nuestro corazón mientras conversaba con nosotros en el camino y nos explicaba las Escrituras?”» (Lucas 24: 13-32).
Explica la Historia
Lee el relato y subraya las frases que creas que contienen la clave para comprender el intercambio entre Jesús y los dos discípulos.
¿Cómo describe la Biblia la actitud de ellos? ¿Qué cosas que hacen o dicen revelan cuál era su estado emocional?
¿Por qué piensas que Jesús no fue reconocido inmediatamente? ¿Se debe a que Jesús estaba ocultando su identidad, o es que ellos estaban tan confundidos que no veían quién era?
«nosotros abrigábamos la esperanza de que era él quien redimiría a Israel», ¿de qué otra forma podría haber sido esto una realidad sino por la muerte de Cristo?
¿Qué crees que cambió en su comprensión de Cristo y de su muerte cuando Jesús les enseñó de las Escrituras durante el camino? ¿Qué enseñanza en particular crees que hizo que sus corazones ardieran?
Cuando Cristo partió el pan, ¿qué imágenes crees que cruzaron por sus mentes? ¿Cuál te parece que es el mensaje que Dios tiene para ti en este pasaje?
Puntos de Impacto
- «Desde entonces comenzó Jesús a advertir a sus discípulos que tenía que ir a Jerusalén y sufrir muchas cosas a manos de los ancianos, de los jefes de los sacerdotes y de los maestros de la ley, y que era necesario que lo mataran y que al tercer día resucitara » (Mateo 16: 21).
- «Los apóstoles, a su vez, con gran poder seguían dando testimonio de la resurrección del Señor Jesús. La gracia de Dios se derramaba abundantemente sobre todos ellos» (Hechos 4: 33).
- «Cuando alzaron la vista, no vieron a nadie más que a Jesús. Mientras bajaban de la montaña, Jesús les encargó: “No le cuenten a nadie lo que han visto hasta que el Hijo del hombre resucite” » (Mateo 17: 8, 9).
- «Ahora vemos de manera indirecta y velada, como en un espejo; pero entonces veremos cara a cara. Ahora conozco de manera imperfecta, pero entonces conoceré tal y como soy conocido» (1 Corintios 13: 12).
- «Sin embargo, vemos a Jesús, que fue hecho un poco inferior a los ángeles, coronado de gloria y honra por haber padecido la muerte. Así, por la gracia de Dios, la muerte que él sufrió resulta en beneficio de todos» (Hebreos 2: 9).
Puntos de Vista
- «Quizá la transformación de los discípulos de Jesús es la mayor evidencia de todas a favor de la resurrección».—John Stott, ministro y escritor cristiano británico contemporáneo.
- «Nuestra historia antigua comienza con la cruz; nuestra historia nueva comienza con la resurrección».—Watchman Nee, líder eclesiástico y escritor cristiano chino del siglo XX.
Aplica a tu Vida
Lee y responde a la pregunta que figura al final de la sección ¿Qué opinas? de la lección de esta semana. Muchos piensan que haber vivido en esa época ayudó a los discípulos en el sentido de que no necesitaron ejercer tanta fe para creer. ¿Es así cómo funciona? Lee la parábola del rico y Lázaro que se registra en Lucas 16: 19-31, y presta cuidadosa atención a los últimos versículos. ¿Te parece que los milagros hacen que necesitemos ejercer menos fe? ¿Te parece que es posible creer hoy en día en la resurrección de Cristo con el mismo nivel de fe y pasión que sintieron los creyentes de esa época, e incluso con mayor fe? Explica tu respuesta.
Lee la sección Identifícate con la historia y utiliza las preguntas de la sección Explica la historia para que te sirvan de orientación al repasar el relato. ¿De qué manera crees que este relato puede ser de ayuda para los creyentes de la actualidad que están luchando por obtener toda la información necesaria, pero que aun así no logran ver a Cristo? ¿Qué lección o perspectiva has obtenido de este relato que podría cambiar la forma que tienes de ver a Cristo en tu vida diaria? ¿Qué podrías hacer para tener en cuenta a Cristo en tu vida diaria?
El Texto clave de esta semana se encuentra en Lucas 24: 30-32. En él, se enfatiza la manera en que la Palabra de Dios otorga claridad a nuestra mente y es como una cálida luz que brilla dentro de nosotros. ¿En qué momentos de tu vida la Palabra de Dios ha iluminado tu mente con claridad y ha dado la calidez del propósito a tu corazón? Piensa en algunas de las revelaciones de las que has sido testigo en la Biblia. Si tuvieras que elegir tres relatos de las Escrituras que mejor aclaran el propósito y el plan de Dios para tu vida, ¿cuáles serían? Escribe esos relatos y envíalos a un amigo o a alguien que conozcas y que podría estar pasando por un momento difícil. Comparte la experiencia que te llevó a pasar de la confusión a la claridad.
Lee la cita de El Deseado de todas las gentes de la sección Linterna y medita en los momentos de tu vida en que te mostraste «indiferente» a la voz y la presencia de Dios. ¿Cómo lograste emerger de la niebla de la apatía? Piensa en alguien que conozcas que esté procurando ver a Cristo en su vida diaria. Invita a esa persona a que te cuente qué hace para impedir que la apatía oscurezca su visión de Cristo.
La sección Puntos de impacto de la lección de esta semana logra captar cuán importante es la resurrección para la fe cristiana. Entre los versículos seleccionados hay un par que muestran cómo Cristo les había anticipado claramente a los discípulos que resucitaría. ¿Cómo podían olvidarlo? Aun los fariseos recordaban la promesa de Cristo de que se levantaría de los muertos (Mateo 27: 62-66). ¿Cuál de esos versículos te habla a ti de manera personal? ¿Cómo podrías compartir el mensaje de la resurrección con otra persona esta semana? Ora para tener la oportunidad de testificar de este acontecimiento con otra persona en esta próxima semana.
Esta semana, trata de caminar la distancia que había de Jerusalén a Emaús (unos once kilómetros). Puedes ir solo o con un amigo. No lo hagas simplemente como un ejercicio, sino también para mejorar tu comprensión de lo que ocurrió. Habla de todos los acontecimientos en la vida de Cristo que te resulten significativos. Piensa e imagina la prueba en la cual los discípulos recapturaron el fuego de su fe al escuchar la Palabra de Dios. Lleva tu Biblia y lee lo que dice de los últimos momentos de la vida de Cristo. Tómate el tiempo para tener en claro quién es él y lo que anhela hacer en tu corazón. Confiésale las cosas que suelen impedir que él esté a cargo de tu vida. Sigue pensando en esto durante los once kilómetros y ve qué sucede.
¿De qué manera se te revela Dios? Piensa en los momentos de tu vida en los cuales Dios se te ha revelado de forma inconfundible. Medita y recuerda si se te aclaró el panorama inmediatamente después de esa revelación o como parte de un proceso más extenso. Imagina las experiencias de los demás, como lo que sucedió en el caso de Saulo/Pablo o Tomás, y la manera en que ellos llegaron a un punto donde se sintieron seguros de su fe en Cristo.
Plan de lectura para esta semana*
El Deseado de todas las gentes (El Libertador), capítulo 83.
*Siguiendo este plan podrás leer al menos un libro cada año de la serie El
conflicto de los siglos.
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Dios les bendiga!!!
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